09 julio 2011

Manzano relevó a un tedax por negarse a alterar informes periciales del 11-M

vía www.libertaddigital.com el 8/07/11

La versión oficial del 11-M, ésa que presuntamente resuelve todas las incógnitas del mayor atentado terrorista de nuestra historia, se construyó sobre tres elementos: el Skoda Fabia, la furgoneta Renault Kangoo y la mochila de Vallecas. El primero de ellos tenía tan poca base que incluso el instructor juez del Olmo decidió prescindir de ella; sobre el segundo pesan muy serias sospechas de que sea una prueba falsa; y en cuanto a la tercera, por si no se hallara lo suficientemente desacreditada hasta el momento, las últimas revelaciones han terminado por enterrarla.

La famosa mochila de Vallecas, que sirvió de base para inferir el contenido del resto de mochilas que sí explotaron en los trenes, estaba formada básicamente por tres componentes: metralla, un teléfono móvil y explosivo. Del explosivo hay poco que añadir, pues ya hemos constatado en numerosas ocasiones que resulta altamente improbable que lo que explotara en los trenes que fuera Goma 2 ECO. La metralla, por su parte, ya sabíamos que era un elemento que chirriaba sobremanera, pues no se encontraron restos de la misma en ninguna de las víctimas del 11-M.

Ayer, gracias a las declaraciones de uno de los Tedax ante la juez Coro Cillán, conocimos nuevos datos que todavía dejan en peor posición este vestigio. Para empezar, el declarante ha manifestado que el jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, lo apartó de la investigación después de que se negara a alterar su informe pericial en el que afirmaba que los tornillos de la mochila de Vallecas no tenían nada que ver con los recogidos por los funcionarios judiciales en Mina Conchita o con los encontrados en el foco de explosión de los trenes. Asimismo, hemos conocido que el teléfono Movistar de la mochila probablemente no fuera liberado, tal como afirma la versión oficial, pues no funcionó con una tarjeta prepago Vodafone pero sí con una Movistar.

En definitiva, las declaraciones del Tedax no sólo ponen de relieve el extraño interés de Sánchez Manzano por que el contenido de la mochila de Vallecas se adaptara a una particular teoría preconcebida, sino que arrojan nuevas y serias dudas sobre la principal prueba que condujo el propio 12 de marzo a Zougam y, de ahí, a todas las turbas populares que acusaron al Gobierno popular de estar manipulando lo que a todas luces era un atentado islamista en represalia por la guerra de Irak.

Al final, se produjo el cambio de Gobierno al grito de "queremos saber la verdad", pero no hemos quedado sin la verdad. Lo único que parece evidente hasta el momento es que ha habido personajes dedicados a falsificar pruebas y a desviar el foco de la investigación para provocar un giro político copernicano. Si todavía alguien sigue creyéndose una versión oficial que sólo ha servido para obstaculizar el esclarecimiento de los hechos, va siendo hora de que, tras estas nuevas evidencias, vuelva a preocuparse por saber la verdad.

Esta mañana se ha producido, en el juzgado dirigido por Coro Cillán, una declaración que puede tener una enorme trascendencia de cara a la investigación del 11-M. La Unión de Oficiales de la Guardia Civil había solicitado que se interrogara como testigos a dos Tedax: el 80.938 y el 27.789. Ambos han ratificado lo que hasta ahora ya sabíamos: que las muestras recogidas en los trenes del 11-M se llevaron a la Unidad Central de Tedax, donde ya no se volvió a saber nada más de ellas.

Pero, además, el tedax 80.938 ha efectuado una serie de afirmaciones realmente explosivas, tal como cuenta Angela Martialay en Libertad Digital.

En primer lugar, ha declarado que realizó un informe pericial en el que hizo constar que no existía ninguna similitud entre los clavos encontrados en la mochila de Vallecas, los clavos recogidos por los funcionarios judiciales en Mina Conchita y los clavos encontrados en un foco de explosión de los trenes. ¿Qué importancia tiene eso? Pues es otro indicio más de que el artefacto encontrado en la comisaría de Puente de Vallecas dieciocho horas después de la masacre no tiene nada que ver ni con los trenes, ni con esas minas asturianas de donde nos dicen que salió el explosivo.

Siempre según la declaración de ese tedax, a Sánchez Manzano no le gustó lo categórico de su informe pericial, por lo que quiso que se modificara, a lo que el perito se negó. Como consecuencia, Sánchez Manzano lo apartó de ese tipo de informes periciales, para poner a alguien de su confianza.

En segundo lugar, el testigo ha contado que también participó en los análisis periciales iniciales del teléfono Trium encontrado en el artefacto explosivo de Vallecas. Y ha dejado caer un dato que no constaba en el sumario y que arroja nuevas dudas sobre la versión oficial del atentado.

Según la declaración, el mismo día 12 de marzo intentaron encender el teléfono con una tarjeta Vodafone y no lo consiguieron, tras lo cual el tedax 80.938 introdujo su propia tarjeta Movistar en el aparato, que ya sí funcionó. El dato es relevante por cuanto la historia oficial del teléfono encontrado en la mochila de Vallecas es la siguiente:

1. Los terroristas compran el teléfono antes del 11-M en la tienda de unos hindúes. Era un teléfono Movistar.

2. Los terroristas llevan a liberar el teléfono a la tienda de un policía, Ayman Maussili Kalaji.

3. Los terroristas compran unas tarjetas Amena y usan el Trium liberado con una tarjeta Amena para fabricar el artefacto de Vallecas.

Sin embargo, el hecho de que los tedax no lograran hacer funcionar el teléfono con una tarjeta Vodafone y sí con una Movistar permite cuestionarse si ese teléfono estaba verdaderamente liberado. Esas dudas sobre la rocambolesca historia del policía  liberador de teléfonos, Kalaji, se añaden a otras que ya hemos expuesto anteriormente, como por ejemplo la evidente falsificación del libro de caja de los hindúes, puesta de manifiesto por el propio juez Bermúdez durante el juicio.

En tercer lugar, la versión oficial nos dice que el artefacto de Vallecas estaba preparado para explotar con la alarma del teléfono a las 7:40. ¿Cómo se sabe? Pues porque los tedax verificaron la hora de la alarma con posterioridad al mediodía del 12-M. Sin embargo, el tedax 80.938 ha señalado en su declaración que cuando él vio el teléfono, en la madrugada del 11-M al 12-M, tenía la batería quitada, lo que viene a corroborar, por enésima vez (tal como señala Manuel Marraco en El Mundo), que ese teléfono tuvo forzosamente que perder la programación de alarma que tuviera. En consecuencia, es imposible que nadie determinase, muchas horas después, que el teléfono estaba programado para que la alarma se activara a las 7:40. Otra mentira más de las muchas que componen la versión oficial.

Son muchos los datos que estamos conociendo gracias a la querella interpuesta contra Sánchez Manzano y su jefa de laboratorio por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Son tantos los indicios de falsedad en todo lo relativo a la mochila de Vallecas, que parece casi imposible que no lleguemos a conocer quién ordenó fabricar esa prueba "plantada". Y a partir de ahí, habrá que tirar del hilo de los falsificadores de pruebas.

vía www.libertaddigital.com el 8/07/11
ÁNGELA MARTIALAY

La titular del Juzgado de Instrucción Número 43 de Madrid, Coro Cillán, continúa tomando declaración a los Tedax que participaron en la recogida y posterior examen de las muestras del 11-M.

Este viernes ha sido el turno de dos de los agentes de la Unidad Central -dirigida por el comisario Juan Jesús Sánchez Manzano. Sus testimonios fueron solicitados por la Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) –acusación popular- al entender que éstos podían ser claves para el esclarecimiento de los hechos.

Según ha podido saber Libertad Digital, el artificiero C. M. con número 80.938 ha señalado que fue relevado de sus funciones y sustuido por la mano derecha de Sánchez Manzano, el tedax Fernando Blázquez, tras negarse a alterar su informe pericial sobre las muestras de tornillos que fueron obtenidas de la mochila de Vallecas, de Mina Conchita y del foco de la calle Téllez.

Tal y como consta en su declaración, el agente realizó tres informes periciales con los restos de clavos procedentes de esos tres lugares y llegó a la conclusión de que "no había ninguna coincidencia" entre ellos. Así se lo hizo saber al jefe de los Tedax cuando se produjo el 11-M, Juan Jesús Sánchez Manzano, quien le ordenó modificar su veredicto para obviar que no se había encontrado nada en común en la pericial llevada a cabo con esas muestras.

Manzano lo relevó

Al negarse a cumplir las órdenes de su superior, Manzano le dijo que los informes periciales los haría a partir de entonces otro tedax porque él era "muy categórico en sus conclusiones" por lo que "ya no lo necesitaba". Y así fue, fue sustituido por la mano derecha de Sánchez Manzano, su hombre de confianza, el artificiero Fernando Blázquez. El testigo ha declarado que no le consta si sus pericias se rehicieron finalmente.

Por su parte, Blázquez ha sido citado a declarar en calidad de testigo el próximo 8 de septiembre por la juez Coro Cillán a petición de la asociación de guardias civiles al entender que él fue el tedax responsable de la custodia de los vestigios del 11-M.

Asimismo, el tedax -que ha declarado por videoconferencia al encontrarse destinado en Almería- ha subrayado que en el complejo policial de Canillas no se redactó ningún acta con la relación de los restos recopilados tras los atentados, aunque "allí estaba llegando mucho material" y lo habitual hubiera sido hacerlo.

La mochila de Vallecas

Por otro lado, durante el interrogatorio, ha explicado que él actuó el 12 de marzo de 2004 en la desactivación de la famosa mochila de Vallecas, manipulando el teléfono que apareció en su interior. Sobre este asunto, el tedax ha revelado un dato que contradice la versión oficial ofrecida en la sentencia del 11-M.

Según sostuvo la Audiencia Nacional, dicho móvil de la compañía Movistar estaba liberado por lo que podía funcionar con una tarjeta prepago de cualquier compañía telefónica. En cambio, según este agente un día después de la masacre de Madrid introdujeron una tarjeta telefónica marca Vodafone en el mismo y el terminal no funcionaba. Minutos después comprobaron que con la tarjeta Movistar del tedax sí que podía utilizarse el mismo. Según el sumario, el teléfono tenía una tarjeta Amena.

El policía nunca fue llamado a declarar durante el juicio del 11-M en la Audiencia Nacional. Junto a él, este viernes ha testificado en el Juzgado 43 de Plaza de Castilla otro tedax, R. F. con número 27.789, que ha sostenido que a él también le consta que las muestras recogidas en los focos de las explosiones se llevaron a la sede de la Unidad Central Tedax del complejo de Canillas. Posteriormente, desaparecieron sin que de momento se conozca quién dio la orden de hacerlo.

En este procedimiento se encuentran imputados el exjefe de los Tedax, Sánchez Manzano, y la perito jefa del laboratorio de los artificieros por los delitos de ocultación de pruebas y falso testimonio a raíz de la querella interpuesta por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

vía www.elmundo.es el 8/07/11

Manuel Marraco | Madrid

Actualizado viernes 08/07/2011 20:00 horas

Un tedax que manejó el teléfono de la mochila de Vallecas ha refutado esta mañana ante la juez la versión ofrecida por el jefe de los artificieros en el 11-M, Juan Jesús Sánchez Manzano, sobre los datos obtenidos de ese terminal.

El tedax 80.938 ha explicado que en la madrugada del 12 de marzo llegó a introducir su propia tarjeta Movistar en ese teléfono para poder encenderlo. Momentos antes, otros agentes lo habían intentado sin éxito con una tarjeta Vodafone. En su declaración, el policía afirma que cuando llegó al lugar donde estaban manipulando el terminal, "el teléfono estaba ya sin batería".

Eso supone que Manzano nunca pudo llegar a saber a qué hora estaba fijada la alarma del teléfono, porque la fecha, el día y la hora se borran cuando la batería se quita durante unos segundos. En un informe al juez, Manzano sostuvo que "cuando se procedió al estudio del teléfono su hora coincidía con la real y tenía activadas las funciones de alarma (7.40) y vibrador".

Además, el relato siembra dudas sobre la posibilidad de que los terroristas realmente manejaran el teléfono con la tarjeta Amena hallada en su interior. Según la investigación, el teléfono Movistar había sido liberado, pero esa madrugada del 12 de marzo los policías no consiguieron encenderlo con una tarjeta Vodafone. Sólo con la de Movistar. ¿Cómo pudo entonces funcionar con una Amena?

El agente ha declarado como testigo ante la juez Coro Cillán a petición de la Unión de Oficiales de la Guardia Civil en la causa abierta contra Sánchez Manzano tras una querella de la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M.

16 marzo 2011

La Vuelta al Mundo - 15/03/11 - Entrevista a Zaplana

Lo más importante de la entrevista es que se pone el foco en los días 11 al 14. Ahí hay más indicios sobre el caso 11-M de los que Gómez Bermudez tuvo encima de la mesa. La bombas estallaron el 11-M pero el atentado se culminó el 14-M; a partir de ahí zETAp máximo protagonista.
Han corrido chorros de tinta sobre los hechos acaecidos hasta el 11 de marzo de 2004 y relacionados directamente con el atentado, pero... ¿Se ha hecho lo mismo con lo ocurrido hasta que los españoles depositaron su voto? En un momento dado de la entrevista, Zaplana manifiesta que 'jugaron con ellos' (con el gobierno) ¿Quienes?
Esta es la pregunta, algunos ya tienen la respuesta.





En Confianza - Especial 11-M - 13/03/11

No te pierdas este especial 11-M donde Casimiro García-Abadillo entrevista a Federico Jiménez Losantos y a Esther Sáez, víctima del 11-M que ofrece un testimonio impresionante.

12 marzo 2011

11-M: 7 años después. Especiales de Veo7, LD-TV e Intereconomía

Especial 11-M en La Vuelta Al Mundo - 08/03/11



Especial 11-M en Debates en Libertad (LDTV)- 13/03/11



Especial 11-M en El Gato al Agua - 08/03/11


11 marzo 2011

Séptimo aniversario

vía www.libertaddigital.com el 11/03/11

El silencio y la tristeza han estado presentes este viernes en la Puerta del Sol durante el homenaje organizado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid en recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, de los que se cumplen siete años.

Como en ocasiones anteriores, el cielo nublado y las bajas temperaturas han acompañado a las autoridades políticas presentes en el kilómetro cero de la capital, donde, bajo la melodía del 'Réquiem de Mozart', han rendido tributo a las 192 personas que perdieron la vida en las explosiones de los trenes de Cercanías, a los heridos y a las personas que participaron en los rescates.

Puntuales, a las 9 horas, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, acompañados por el presidente del PP, Mariano Rajoy, y los portavoces parlamentarios de PP (David Pérez), PSOE (Maru Menéndez) e IU (Gregorio Gordo), han salido de la Real Casa de Correos para colocar una corona de laurel en la placa que recuerda a los fallecidos el 11 de marzo y las personas que ayudaron a las víctimas.

La corona ha sido portada por dos alumnos de la Academia de Policía, que, junto a las autoridades, tras situarse ante la placa, han guardado cerca de un minuto de silencio. En el homenaje permanente que se puede ver en la fachada de la Real Casa de Correos se destaca el "recuerdo a las víctimas" y el "ejemplar comportamiento del pueblo de Madrid", que, según reza, "permanecerá para siempre".

Junto a ellos han estado también, como en años anteriores, la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, María Ángeles Pedraza, y la presidenta de la asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, María Ángeles Domínguez, ambas con temblante serio y triste.

Al acto institucional, que ha concluido con el himno nacional, han acudido la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcárcel; el equipo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, la presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez; el secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez; diputados regionales y alcaldes de distintos municipios de la región así como los portavoces en el Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo (PP), David Lucas (PSOE) y Ángel Pérez (IU).

En el 'cuadrilátero' que se forma ante la Puerta del Sol, también han acudido representantes de todos los cuerpos que atendieron y socorrieron a los afectados: Bomberos de la Comunidad de Madrid, personal de Emergencias 112 Comunidad de Madrid; Emergencias Madrid y Policía Local.

Además, se inauguró un monumento en la estación del El Pozo en recuerdo de las víctimas. La inauguración del monumento ha reunido a responsables políticos de los diferentes partidos, entre ellos el presidente del PP, Mariano Rajoy; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y los portavoces de los tres grupos, el vicealcalde Manuel Cobo (PP), David Lucas (PSOE) y Ángel Pérez (IU).

También han acudido la delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce; el candidato socialista a la Alcaldía de la capital, Jaime Lissavetzky; el ex alcalde Juan Barranco y concejales de los tres grupos.

Ha acudido la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, pero ningún representante de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, impulsora del monumento, disconformes con la forma en que el Ayuntamiento ha organizado el acto y que celebrarán su propia inauguración esta tarde.

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, ha asegurado este viernes, en el que se conmemora el séptimo aniversario de los atentados del 11 de marzo de 2004, que si las declaraciones de los 24 Tedax que participaron en el traslado de los restos de los explosivos utilizados en el 11-M y que hoy son interrogados aportan alguna nueva prueba, la AVT "pedirá la reapertura del juicio".

En declaraciones a Onda Cero, recogidas por Europa Press, Pedraza ha confesado que aunque como cada mañana a las 7.39 siente dolor y "un pinchazo en el corazón" al recordar los atentados en los que hace siete años perdió a su hija y en el que murieron otras 191 personas y otras 1.927 resultaron heridas, hoy ha sentido al mismo tiempo "esperanza por esa declaración de los Tedax".

"Creo que después de muchos años que ha estado dormitado y silenciado el 11-M, el hecho de que hoy los tedax puedan declarar, me da esperanzas", ha manifestado, para añadir que "está ansiosa" de escuchar dichas declaraciones porque, a su parecer, "alguno tiene que tener conciencia y corazón y hablar algo".

La citación se produce después de que la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M interpusiera una querella contra el que fuera comisario jefe de los Tedax cuando se produjeron los atentados, Juan Jesús Manzano, entonces máximo responsable de los agentes que se encargaron de la desactivación de las bombas de los atentados de Madrid y el que se hizo cargo de las muestras de dichos explosivos.

La Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M acusa a Manzano de los delitos de encubrimiento, falso testimonio y omisión del deber de perseguir delitos ya que, según consta en su querella, la actuación de los Tedax ante los que estaba al mando dificultó conocer la naturaleza de las bombas, y por lo tanto, la autoría de los terroristas que perpetraron la masacre. "Estoy ansiosa de escuchar las declaraciones de los Tedax porque desde luego, desde la AVT y yo, como acusación particular, si sale alguna prueba nueva, por supuesto pediremos la reapertura del juicio", ha aseverado.

Pedraza ha explicado también que le causa "un poco de dolor" que asociaciones de víctimas y representantes políticos vayan a celebrar actos de homenaje por separado a diferencia de años anteriores en los que los aniversarios de los atentados se han conmemorado con un gran acto institucional, que el año pasado tuvo lugar en el Congreso.

"Me parece que tanto a nivel institucional como de víctimas tendría que haber un acto a lo grande como cada año en el que estuviéramos todos unidos", ha señalado y ha asegurado que ella, como madre que perdió a su hija en los atentados, va a asistir a todos los que ha sido invitada.

Ha apuntado, sin embargo, que a sus ojos, "el acto más importante" es el que ha organizado la asociación que preside en el Bosque del Recuerdo (Parque del Retiro), en el que se emplaza el Monumento en Homenaje a todas las Víctimas del Terrorismo representado por 192 árboles en recuerdo de los fallecidos el 11-M. "Este año va a ser mas bonito si cabe porque soltaremos 192 globos en homenaje a los 192 fallecidos y cada globo llevará el nombre de uno de los asesinados ese día" ha añadido.

23 febrero 2011

16 febrero 2011

El caso Faisán




vía www.libertaddigital.com el 16/02/11

El chivatazo a ETA se produjo el 4 de mayo de 2006 cuando ya estaba preparada una operación que pretendía acabar con buena parte del aparato de extorsión de la banda terrorista, que se centralizaba a través del bar Faisán, situado junto a la frontera de Irún y Behobie. Este golpe a la banda se iba a producir en plena negociación entre el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y los terroristas.

Tras el arresto en junio de ese mismo año de Joseba Elosua, intermediario clave en la trama de extorsión que financiaba a ETA y dueño del bar Faisán de Irún, trascendió que una operación policial anterior fracasó debido a un soplo que provenía de la propia Policía.

El 4 de mayo, Elosua fue alertado de una inminente operación policial contra él y otros miembros de la banda a través de un teléfono móvil que le facilitó una persona cuando salía de su casa. El hecho se conoció gracias a una baliza que existía en el vehículo de Elosúa, y que grabó como se lo contaba a su cuñado, Carmelo Luquin.

El juez Grande Marlaska, responsable de la operación contra el aparato de extorsión, investigó este soplo en una pieza separada que él mismo dirigió abriendo la caja de los truenos.

Quién es quién en el caso del chivatazo a ETA


Alfredo Pérez Rubalcaba. Ministro del Interior. Llegó al Gabinete de Rodríguez Zapatero un mes antes de que se produjera el chivatazo. Su llegada al Gobierno coincidió con la negociación con ETA. Durante los cinco años que han pasado ha intentado disminuir la importancia del caso Faisán y recientemente ha declarado que nunca informó del chivatazo al presidente del Gobierno.


Víctor García Hidalgo. Era el director general de la Policía cuando se produjo el chivatazo. Actualmente está imputado en el caso y es el secretario de Organización del PSE. En las investigaciones aparece como la persona que ordenó el soplo a la banda terrorista.


Telesforo Rubio. Durante el chivatazo era el comisario general de Información. Posteriormente fue ascendido a una Subdirección y actualmente está destinado en Moscú. Fue el que ordenó que se avisara al juez Grande Marlaska. Este magistrado, primer instructor del Faisán, decidió a finales de junio de 2006 apartarlo de la investigación cuando supo que tardó tres días en informarle de que se había producido el soplo.

Inspector José María Ballesteros. Destinado en Vitoria en el momento que se produjo el chivatazo a ETA, era el hombre de máxima confianza del jefe superior de la Policía del País Vasco, Enrique Pamiés. Este mando policial aparece saliendo del bar Faisán cuando se produjo el soplo, según las imágenes del vídeo entregadas por el equipo de investigación dirigido por Carlos G.


Enrique Pamiés. Jefe Superior de la Policía del País Vasco. Ascendió a Comisario en el año 2004. Fue destinado como Jefe Provincial de la Comisaría de Vitoria. Desde su ingreso en el Cuerpo Superior de Policía en 1980 ha realizado toda su carrera profesional en el País Vasco. Las investigaciones dicen que fue quien habló con Joseba Elosúa, dueño del bar Faisán, con un teléfono que le había facilitado José María Ballesteros.


Antonio Camacho. secretario de Estado de Seguridad y número dos de Rubalcaba. La investigación llega hasta él y hasta su teléfono del cual salieron llamadas a varios de los imputados durante los días anteriores y posteriores al chivatazo a ETA. Además, fue el que acudió hasta París para intentar calmar a la juez Le Vert tras el soplo.

Carlos Germán. Responsable del equipo de investigación del chivatazo, encargo que le hizo el juez Grande Marlaska. Uno de los nombres más comprometidos del caso, en su informe situó como responsables del soplo al que fuera director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, y al jefe policial del País Vasco. Recientemente, el comisario José Cabanillas, su superior, le acusó de querer destruir las pruebas del chivatazo.

Comisario José Cabanillas. Era jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) cuando se produjo el chivatazo. Declaró la primera semana de febrero en la Audiencia Nacional y acusó al encargado de investigar el soplo, Carlos Germán, de querer destruir las pruebas y trató de desacreditar los informes que apuntaban a la cúpula de Interior como responsable del escándalo. Anteriormente fue el responsable de orientar el contenido de la mayoría de los informes del 11-M que apuntaban a Bin Laden y al terrorismo islámico internacional.

Comisario Enrique García Castaño. Comisario jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo en 2006, fecha del soplo, fue el que intervino en las vigilancias al bar Faisán. En el sumario aparece una conversación suya con uno de los imputados, el jefe superior de la Policía del País Vasco, en el que le decía: "no te preocupes, Baltasar es amigo". Es también conocido por ser uno de los protagonistas de la versión oficial del 11-M después de que Díaz de Mera dijera que García Castaño le habló de un informe que se había ocultado y que vinculaba a ETA con los atentados. Posteriormente, el comisario lo negó todo.


Fernando Grande Marlaska. Fue el primer juez que investigó al chivatazo. El magistrado estaba temporalmente al frente del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional sustituyendo a Garzón. Dirigía la operación contra el aparato de extorsión a ETA cuando se produjo el soplo y fue el que impulsó la investigación. Posteriormente fue sustituido por Baltasar Garzón.


Baltasar Garzón. Cogió las pesquisas realizadas por Grande Marlaska cuando le sustituyó. En primer lugar apartó a la Guardia Civil de la investigación del chivatazo y posteriormente emitió autos exculpando a los mandos policiales. Tras estas actuaciones, dejó el caso durante tres años en su cajón. Años más tarde citó a declarar como imputados al que fuera director de la Policía y al jefe policial del País Vasco.


Pablo Ruz. Actual encargado del caso tras sustituir a Garzón por su suspensión. Ruz ha sido el que ha impulsado la investigación y pidió que se produjeran nuevas diligencias para esclarecer el caso.


Carlos Bautista. Fiscal de la Audiencia Nacional. Responsable de un escrito que pide archivar el caso y que critica la actuación de las investigaciones policiales.


José Manuel Gómez Benítez. Miembro del CGPJ, abogado e íntimo amigo de Baltasar Garzón. Fue identificado como el “número 4” en la negociaciones del Gobierno con ETA y actuó como mediador. Durante las conversaciones con los terroristas puso el chivatazo como aval de buena voluntad del Ejecutivo. Aún sigue siendo vocal del Consejo General del Poder Judicial.


Joseba Elosua. Es el dueño del bar Faisán, situado en la frontera entre Irún y Behobie. Fue detenido y puesto en libertad por Garzón. Era el intermediario clave a través del cual llegaba el dinero de la extorsión hasta las arcas de ETA. Fue quien recibió el chivatazo que alertaba de una inminente operación policial a través de un teléfono móvil que le entregó un policía.


Jesús Eguiguren. Presidente del Partido Socialista de Euskadi. Firme defensor y parte activa de la negociación con ETA, se reunió en el bar Faisán con Joseba Elosua y con el ex dirigente etarra Julen Madariaga poco antes del chivatazo a ETA, según la declaración del propio dueño del local.

Juan Carlos Iurrebaso Atucha. Etarra. Fue hasta su detención, junto a José Antonio Urruticoetxea Bengoetxea Josu Ternera, uno de los integrantes del equipo de interlocutores de ETA durante las negociaciones que el Gobierno Zapatero mantuvo con los terroristas. Fue detenido por la Gendarmería gala en un control rutinario en 2007. Al ser arrestado, dijo a los agentes que debían dejarle marchar porque era parte del equipo negociador y, para convencerles, les mostró números de teléfonos que se supone pertenecían a Víctor García Hidalgo y a un alto cargo de confianza de Nicolás Sarkozy en el ministerio del Interior francés. A él se le habrían incautado las actas de la negociación Gobierno-ETA que la jueza francesa Laurent Levert habría remitido al juez Ruz.


Gorka Aguirre. Sobrino del lehendakari José Antonio Aguirre, era miembro de la Ejecutiva del PNV y responsable de relaciones internacionales del partido. Fallecido en 2009. Era el encargado dentro del PNV de hacer gestiones relacionadas con la extorsión de ETA. En 2006 ya había sido interrogado por Grande-Marlaska por su relación con la estructura de extorsión de la banda. El día del chivatazo iba a participar en el encuentro que iban a mantener, entre otros, Joseba Elosúa y José Antonio Cau. Una de las hipótesis que existe es que el chivatazo se perpetrase para que la Policía no detuviesen ese día a Aguirre. El arresto habría coincidido con una reunión en La Moncloa entre Zapatero e Imaz con la negociación Gobierno-ETA como tema central.

José Antonio Cau Aldalur. Etarra cuya residencia estaba fijada en los alrededores de Bayona (Francia). Dentro del organigrama de la banda, era uno de los encargados de cobrar la extorsión a la que ETA somete a buena parte de la clase empresarial vasca y navarra. Era la persona con la que contactaba Elosúa para hacer efectivos los pagos de las extorsiones y con la que se iba a reunir el día del chivatazo para entregarle dinero procedente de la extorsión.

30 octubre 2010

Rebelión cívica

Rebelión cívica
28 de Octubre de 2010 - 09:26:26 - Luis del Pino

http://blogs.libertaddigital.com/enigmas-del-11-m/rebelion-civica-7047/#

Voces contra el Terrorismo ha anunciado la convocatoria de una manifestación el próximo sábado 6 de noviembre, a las 12 de la mañana, en la Plaza de Colón, para expresar el rechazo de la ciudadanía española a todo intento de reeditar el proceso de rendición ante ETA.

Ayer, Federico Jiménez Losantos entrevistaba en "Es la mañana" a Francisco José Alcaraz, que hablaba de los pormenores y las razones de la convocatoria.

Diversas organizaciones, como DENAES o Hazte Oír, han expresado ya su apoyo a la convocatoria, que se produce en un momento especialmente apropiado, por cuanto en los últimos días han empezado a proliferar los mensajes del gobierno al entorno batasuno, instando a los proetarras a hacer algún tipo de gesto - cualquier gesto - que proporcione a Zapatero la excusa que necesita para permitir a los batasunos presentarse a las elecciones.

¿Cómo se puede colaborar al éxito de la manifestación? Pues de muchas maneras.

1) Por ejemplo, ayudando económicamente a cubrir los gastos de la manifestación:

http://www.hazteoir.org/noticia/33717-tu-colaboracion-decisiva-en-nueva-rebelion-civica-frente-rendicion-eta

2) O bien, aquellos que se muevan en las redes sociales pueden anunciar la convocatoria de la concentración en su perfil o invitar a sus amistades al evento Facebook que se ha creado al efecto:

http://www.facebook.com/event.php?eid=151093084933576

3) Y, por supuesto, haciendo lo posible por asistir y por animar a otros a que asistan.

Más información, en la web de Voces contra el Terrorismo:

http://www.vocescontraelterrorismo.org/

09 julio 2009

El 11-M vuelve a estar en manos de la Justicia









Miércoles, 8 de julio de 2009. Año XXI. Número: 7.142.
OPINION
COMENTARIOS LIBERALES
Los papeles del CNI sobre el 11-M
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS
LA CORRUPCIÓN generalizada de la casta política y la profunda desilusión que se ha apoderado de los votantes no aparecen en ninguna encuesta, porque nadie pregunta por ellas. No se vota ilusión en las urnas, cierto, pero tampoco trata nadie -en la izquierda y en la derecha- de convencer a los ciudadanos para limpiar la vida pública: de la Policía al Fisco, de la Justicia a las autonomías y los ayuntamientos.
Se da por hecha la corrupción de las instituciones, que sobrevive quien mejor se acomoda a paisaje tan ruin, que denunciar el saqueo del erario cuando millón y medio de parados no reciben ya ni un solo euro de ayuda es perder el tiempo, que buscar justicia no es de quijotes sino de idiotas.

El PSOE tiene dinero para montar carrozas en el desfile del Orgullo Gay, pero Griñán congela las ayudas a Cáritas, aunque en Andalucía se han doblado las necesidades de comedores y albergues. Para los Chaves de MATSA hay subvenciones, faltaría más. Para los comedores de beneficencia, no. Prioridad política se llama a esa figura.

Y, sin embargo, nada más prioritario que acabar con la costumbre de despreciar al pobre y escarnecer al contribuyente. Nada urge más que persuadir a los jóvenes de que todo lo que se ensucia puede limpiarse. Pero las esperanzas de cambio en política vienen de la mano de la oposición, no del Gobierno, y del PP de Aznar que encabezaba la oposición a González a éste de Rajoy que debería hacer lo mismo con ZP, la diferencia es abismal.

Una prueba: Aznar dijo que si llegaba a La Moncloa desclasificaría y daría a los jueces los papeles del CESID sobre los GAL. Luego no cumplió su promesa o dejó que los jueces la cumplieran por él, pero existía la promesa y, por ende, la esperanza. Rajoy ni se ha molestado en explicar ante la opinión pública la necesidad de desclasificar los papeles secretos del CNI sobre el 11-M. Que existen, sin duda, porque alguien tuvo que informar al Rey y al Gobierno sobre la monstruosa estafa informativa y la sistemática destrucción de pruebas sobre la masacre.

Saiz ha cultivado más silencio que tomates. Pero Sanz Roldán y los clanes del CNI deberían desclasificar ya los documentos sobre la cuarta trama y las demás tramas delictivas cuya ocultación permitió ascender a Dezcállar. Porque Rajoy, tras la denuncia de las víctimas del 11-M contra Manzano, debe pedir esa desclasificación. Es más importante que lo de Camps.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
OPINION
EDITORIAL

 
El 11-M vuelve a estar en manos de la Justicia
DOS ACCIONES judiciales coincidentes casualmente en el tiempo han resucitado la actuación judicial sobre el 11-M. La primera es la acción civil interpuesta por el comisario Sánchez Manzano contra EL MUNDO, que ha aprovechado esta demanda para presentar nuevos documentos, testimonios y pruebas periciales que corroboran los gravísimos errores cometidos por el antiguo responsable de los Tedax. Nuestro periódico ha tenido acceso a esos documentos de indiscutible interés público hace semanas, y en algunos casos hace meses, pero -por respeto a la función jurisdiccional- decidió no revelar su contenido hasta después de la práctica de la prueba en la vista oral.
La segunda de esas acciones judiciales es la interposición de una querella criminal por parte de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra Sánchez Manzano por tres presuntos delitos en la investigación de los atentados de Madrid, tal y como anunciaba nuestro periódico el pasado lunes.

El primero de los documentos aportados por EL MUNDO en la vista celebrada ayer es un oficio de la Dirección General de la Policía que hace constar que «el examen y estudio de explosivos corresponde con carácter exclusivo al laboratorio de la Policía Científica». Sánchez Manzano eludió esa obligación en el mayor atentado de la historia a pesar de que, en un periodo de seis años, este laboratorio había analizado 116 muestras de explosivos, según otro informe oficial.

Dos expertos de la Guardia Civil, con un gran historial de servicios, declararon ante la juez que ellos no hubieran dado «el visto bueno» a los análisis realizados el 11-M en el laboratorio de los Tedax. A lo que se suma el testimonio de los peritos Iglesias y Romero, que calificaron de «aberrantes y negligentes» esos análisis.

Además, EL MUNDO aportó al tribunal un dictamen pericial que demuestra que Sánchez Manzano no dijo la verdad al afirmar que el teléfono móvil Trium 110, hallado en la mochila de Vallecas, guardaba en su memoria la fecha y la hora para la que estaba programado. Eso es imposible porque este modelo borra los datos almacenados al agotarse o ser retirada la batería, como así sucedió.

Todo ello refuerza la sospecha de que la investigación policial fue manipulada y orientada para apuntalar una hipótesis preconcebida. Sánchez Manzano pudo ser una pieza clave en esta trama, ya que sus negligencias y falsedades resultan de otro modo inexplicables.

La querella criminal de la Asociación de Ayuda a las Víctimas denuncia siete desapariciones del material recogido por los Tedax en el escenario de los atentados. En concreto, piedras del andén de todas las estaciones, parte de las muestras de Atocha, los vestigios de uno de los focos de la calle Téllez, restos de arena y tierra y otros elementos que no se sabe dónde están.

Tras examinar exhaustivamente la actuación de Sánchez Manzano, los querellantes le acusan de omisión del deber de perseguir delitos por la ocultación de esas pruebas, de encubrimiento por el entorpecimiento de la investigación y de falso testimonio por decir, bajo juramento, que él nunca enviaba restos de explosivos al laboratorio de la Policía Científica y por justificar su referencia a «la nitroglicerina» como una inverosímil alusión genérica a la dinamita.

A estas alturas, queda ya muy claro que Manzano manipuló y obstaculizó la investigación sobre el 11-M. Lo que no sabemos es por qué. Eso es lo que deberían determinar los tribunales si la querella es admitida a trámite y se empieza a indagar sobre la cadena de negligencias y omisiones de las que el comisario es responsable.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
ESPAÑA
11-M / Vuelta al juzgado
La dinamita debió analizarla la Policía Científica
Interior confirma que los Tedax tienen que remitir todas las muestras de explosivos

JOAQUÍN MANSO
Madrid
La competencia exclusiva para el «examen», el «estudio» y el «análisis» de las «muestras de explosivos» que se encuentren tras un atentado terrorista corresponde a la Policía Científica. Lo aclara un documento que ha aportado la Dirección General de la Policía a petición de EL MUNDO. Los Tedax, bajo la responsabilidad de Sánchez Manzano, no enviaron a esa unidad los restos que recogieron en las focos de las explosiones, lo que impidió que se les hiciesen análisis científicos hasta que el presidente del tribunal del 11-M, Javier Gómez Bermúdez, ordenó que se llevasen a cabo. Tres años después del atentado.

El documento de la Policía expone la Circular Interna número 50, «en la que se recoge el protocolo de actuación en caso de atentado terrorista». «En lo referente a la Policía Científica, se especifica que: 'Le corresponde, con carácter exclusivo, el examen, estudio, recogida de cualquier tipo de vestigios, restos, muestras de explosivos, etcétera, recogidos en el lugar de los hechos'», señala. Y matiza aún más: «La competencia del análisis de dichas sustancias [las recogidas tras un atentado] queda en el ámbito de la Policía Científica».

Este periódico presentó también una copia del reglamento de los Tedax, que insiste en que los análisis de los técnicos en desactivación de explosivos darán lugar a «informes técnico-periciales», pero que será el Servicio Central de la Policía Científica el que emita «informes técnico-científicos».

De hecho, la fórmula habitual con la que se desenvuelven los Tedax en un atentado consiste en realizar un primer análisis superficial de los restos que sirve para encaminar las primeras investigaciones policiales, y en remitirlos luego a la Policía Científica para que profundice con técnicas científicas con valor probatorio en un juicio. Y así lo demuestra otro informe remitido por el Ministerio del Interior: la Unidad de Desactivación de Explosivos envió a la Comisaria General de la Policía Científica nada menos que 116 muestras recogidas en atentados desde 2000 hasta octubre de 2006. Esa horquilla abarca casi todo el tiempo que permaneció Sánchez Manzano al frente de los Tedax: fue nombrado en 2002 y destituido por Rubalcaba en diciembre de 2006.

Sin embargo, precisamente tras el mayor atentado de la historia de España, los restos de los focos no se enviaron a la Policía Científica. Y eso que los análisis que llevó a cabo el 11-M la perito químico de los Tedax dieron un resultado casi nulo a efectos de la investigación -«componentes genéricos de la dinamita»- porque, como reconoció el propio ex comisario jefe al juez Del Olmo dos años después, su laboratorio carecía de medios técnicos.

Durante la vista que se celebró ayer, además, Manzano trató de restar valor a que su firma constase al pie de los análisis. Puntualizó que él sólo les dio el «visto bueno». Para que sean validos ante un juzgado, esos informes sobre los explosivos deben ir firmados por, al menos, dos peritos químicos o expertos en esa materia. El ex jefe de los Tedax no lo es, y en su laboratorio sólo había un profesional que lo fuese.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
ESPAÑA
11-M / Vuelta al juzgado
EL MUNDO aporta nuevas pruebas contra Manzano para contestar a su demanda
El ex comisario jefe de los Tedax considera lesionado su honor y reclama 300.000 euros. Los documentos y testimonios aportados corroboran las informaciones de este diario
JOAQUÍN MANSO
Madrid
EL MUNDO aportó ayer en un juzgado de Madrid nuevas pruebas para corroborar sus informaciones y opiniones críticas sobre la actuación del ex comisario jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano en la investigación del 11-M. Se trata de documentos, testimonios y dictámenes periciales presentados durante la primera sesión del juicio por la demanda interpuesta por el ex responsable policial contra este periódico.

Este diario ha tenido acceso a estas pruebas hace semanas, meses en algún caso, pero por respeto a la acción jurisdiccional decidió no revelarlas hasta el momento de su práctica en el juicio oral.

Manzano considera lesionado su honor y reclama 300.000 euros en total al director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, su vicedirector Casimiro García-Abadillo, el redactor jefe Fernando Múgica y el columnista Federico Jiménez Losantos, y solidariamente a UNIDAD EDITORIAL.

Las principales novedades se contienen en un informe de la Dirección General de la Policía que especifica que es la Policía Científica, y no los Tedax, la que tiene la competencia exclusiva para «el examen y estudio de las muestras de explosivos» que se recojan tras un atentado; en un oficio de Interior que detalla que los Tedax hicieron 116 veces entre 2000 y 2006 lo que no hicieron, precisamente, el 11-M: enviar a la Policía Científica muestras de explosivos; y en un dictamen pericial que acredita que el teléfono que se encontró en la mochila de Vallecas pierde la fecha y la hora si se le retira la batería, por lo que deviene imposible la información que sobre este extremo proporcionó Manzano al juez Juan del Olmo.

Ayer también testificaron dos ex tedax de la Guardia Civil y dos químicos que participaron en el análisis de los explosivos. Antes lo habían hecho dos periodistas de EL MUNDO. La abogada de Manzano les inquirió sobre las informaciones que revelaron que el ex jefe de los Tedax había aportado a Del Olmo el dato falso de que la metenamina que apareció en el análisis de la dinamita encontrada en la Kangoo era un componente básico de la Goma 2 Eco y sobre su conocimiento del protocolo que obligaría a los Tedax a remitir las muestras de explosivo a la Policía Científica. También preguntó sobre el proceso de toma de decisiones de la Mesa de Redacción.

Los dos 'tedax'

Durante la vista declararon dos guardias civiles con décadas de servicio en los 'tedax'.

L. A. M. y L. M. B. explicaron que ellos nunca hubiesen dado su visto bueno a un análisis como el que firmó Manzano el 11-M y luego remitió a Del Olmo, en el que no se detallaban los componentes de la dinamita encontrada.

Dijeron que esa omisión impidió decidir sobre las líneas de investigación y que nunca, en toda su experiencia, habían visto un informe así.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
ESPAÑA
11-M / Vuelta al juzgado
Un dictamen sostiene que el ex jefe de los Tedax dio al juez un dato imposible
Declaró que el móvil de la mochila de Vallecas tenía «la hora real» cuando lo encendió
JOAQUÍN MANSO
Madrid
EL MUNDO presentó ayer en el Juzgado de Primera Instancia número 56 de Madrid, donde se celebra el juicio por la demanda del ex comisario jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano contra este diario, un dictamen pericial firmado por un ingeniero del ICAI que concluye que el teléfono Mitsubishi Electric Trium 110 que el tedax Pedro sacó de la mochila de Vallecas en la madrugada del 12 de marzo de 2004 pierde inevitablemente la fecha y la hora si se le extrae la batería. Este resultado es incompatible con el informe que Manzano aportó al juez instructor del 11-M en noviembre de 2005, como publicó este periódico en su día.

Manzano detallaba al juez que, «cuando se procedió al estudio del teléfono, su hora coincidía con la real y tenía activadas las funciones de alarma (7.40) y vibrador». Este dato fue recogido por Del Olmo en sus autos y por la fiscal Olga Sánchez en su escrito final de acusación.

Sin embargo, el tedax Pedro declaró en el juicio del 11-M que «el teléfono estaba apagado» y que, cuando desactivó la mochila bomba, se trasladó al complejo de la Policía Científica en el barrio madrileño de Canillas. «Una vez allí, el teléfono se desmonta, se quita la tarjeta [...]», dijo.

Para extraer la tarjeta SIM, es inevitable haber sacado previamente la batería. Según el dictamen aportado por este periódico, al que acompaña un minucioso vídeo explicativo del procedimiento llevado a cabo por el ingeniero, en ese momento se pierden la hora y la fecha. Por tanto, cuando los Tedax volvieron a encender el terminal -con una nueva tarjeta SIM-, el Trium 110 no podía mostrar, en ningún caso, la «hora real».

Fuentes policiales confirman que, si los Tedax hubiesen encendido el móvil con la tarjeta SIM original que habían dejado los terroristas -la que luego precipitó la detención de Jamal Zougam-, hubiese desaparecido de su memoria el dato de la BTS -repetidor- en la que se encendió por primera vez el teléfono. Precisamente para conservar esa información, que ayudó a encontrar la casa de Morata de Tajuña donde se montaron las bombas, se decidió sacar la tarjeta antes de activar el teléfono.

El ingeniero llevó a cabo el proceso con un Trium 110 de color plateado, azul y gris oscuro, con la batería cargada y una tarjeta de la compañía Movistar. Una vez comprobados que todos estos extremos funcionaban de manera correcta y eran adecuados para la realización del dictamen, el técnico encendió el terminal e introdujo el código secreto (PIN). Después, efectuó una llamada, almacenó en la guía dos números y programó el despertador para comprobar que todo iba bien.

A continuación, configuró la hora y la fecha. Al azar, fijó las 11.11 horas del 11 de noviembre de 2011, y comprobó en la pantalla que el teléfono había quedado configurado correctamente. Ese día será viernes.

El ingeniero apagó entonces el terminal y extrajo la batería y la tarjeta SIM Movistar, que sustituyó por otra de la compañía Orange. Realizadas de nuevo las mismas comprobaciones, encendió el móvil. Y cuando se iluminó la pantalla, «el teléfono ha perdido la fecha establecida con anterioridad [...]. Se comprueba que la fecha por defecto propuesta por el teléfono es 01/01/2001 [...]. El teléfono también ha perdido la hora. El teléfono muestra la pantalla de espera con 00.00 Lun 01».

Además, el perito incluye en sus conclusiones un extracto de las instrucciones del Trium 110 en el que ya se advierte de que eso ocurriría.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
ESPAÑA
11-M / Vuelta al juzgado
Los análisis del 11-M fueron «aberrantes» y «negligentes»
JOAQUÍN MANSO
Madrid
Los peritos químicos independientes Antonio Iglesias y Carlos Romero Batallán, que participaron en los análisis de los explosivos ordenados por el tribunal del 11-M, declararon que los análisis realizados por la perito de los Tedax a las pocas horas de los atentados fueron «aberrantes» y «negligentes» por no especificar los «componentes genéricos» de la dinamita encontrada.

Los dos expertos fueron citados para refutar la tesis de Manzano de que los resultados de la pericia llevada a cabo tres años después de la matanza le dan la razón, porque sus resultados coincidirían en lo esencial con los análisis que él firmó el 11-M.

Iglesias y Romero señalaron que la actuación de la perito de los Tedax incumplió los protocolos básicos científicos al no redactar el informe analítico indicando los componentes y desechar la disolución con que se habían lavado las muestras, con el agravante de que los restos de las explosiones eran de ínfimo tamaño y no existía la posibilidad de obtener otras que no hubiesen sido lavadas.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
ESPAÑA
11-M / Vuelta a los juzgados
Las siete 'desapariciones' de Manzano
La Asociación de Ayuda del 11-M presenta la querella contra el comisario
MANUEL MARRACO
Madrid
La omisión del deber de perseguir delitos, el encubrimiento por ocultación de pruebas y el falso testimonio supuestamente cometidos por el jefe de los Tedax en el 11-M llevan desde ayer el sello de entrada en los juzgados de instrucción de Madrid.

La querella presentada por la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M contra el comisario Juan Jesús Sánchez Manzano y la perito química bajo su mando mantiene que la actuación de ambos «entorpeció» la investigación de la masacre y «ayudó de un modo eficaz a parte de sus autores»; además de forzar al tribunal que juzgó la masacre a estampar esta frase en su sentencia: «No se sabe con absoluta certeza la marca de la dinamita que explotó en los trenes».

El escrito de la asociación presidida por Ángeles Domínguez repasa la recogida de muestras relatada por los agentes Tedax en el juicio y la compara con lo que llegó a manos de los peritos oficiales designados por el tribunal. El resultado son siete desapariciones de las que responsabilizan a Manzano y la perito:

«1. En general, han desaparecido las piedras del andén, así como los algodones con agua y acetona que -según el inspector jefe con carnet profesional 28296- se recogieron en todos los trenes.

2. Las muestras que se han conservado de la estación de Atocha son sorprendentemente exiguas para la magnitud de los hechos (del foco número 1, por ejemplo, sólo se han conservado tres tornillos).

3. Han desaparecido todos los vestigios de uno de los focos de la calle de Téllez.

4. Del foco número 3 de Téllez han desaparecido todos los vestigios, a excepción de un mísero clavo.

5. Han desaparecido las muestras de arena, tierra, algodón, agua y acetona que el oficial Tedax con carnet 35.690 aseguró haber recogido en el tren de Téllez.

6. Han desaparecido las muestras de tierra que se tomaron del cráter de la explosión controlada de El Pozo, según aparece en la fotografía del folio 53.835 del tomo 145 del sumario del 11-M.

7. Han desaparecido las muestras de telas, material aislante y tierras que la perito 17.632 aseguró haber recibido en su laboratorio y analizado el día 11 de marzo por la mañana».

De haber contado con todo el material desde el principio, dice la querella, la Policía Científica habría podido analizarlo y detectar sustancias ajenas a la Goma 2 ECO supuestamente empleada, lo que hubiera permitido abrir nuevas vías de investigación. «Los querellados, con su labor de entorpecimiento de la investigación sobre los explosivos del 11-M, ayudaron de un modo eficaz a parte de sus autores (y, concretamente, a los que proporcionaron dinamita Titadyn para su comisión), impidiendo que ya desde marzo de 2004 se pudieran abrir las líneas de investigación pertinentes», afirma la querella. «Esa labor», añade, «continúa a día de hoy», ya que siguen sin aparecer los «kilos y kilos» de vestigios que una docena de tedax aseguraron ante el tribunal que habían recogido en los 12 focos de la masacre. La Asociación de Ayuda pide al juzgado que, tras admitir a trámite la querella, cite a declarar a varios de esos tedax.

Ésa y otras diligencias reclamadas por el letrado José María de Pablo buscan dar por probado que, en una primera fase, los querellados ocultaron a la Policía Científica los vestigios de las explosiones; que posteriormente hicieron desaparecer la inmensa mayoría de los vestigios y que, finalmente, faltaron a la verdad ante el tribunal del 11-M cuando intentaron justificar su actuación.

Visita previa a la Audiencia Nacional

Las 'desapariciones' llegadas ayer a los juzgados de Plaza de Castilla ya constan en la Audiencia Nacional. El pasado mes de marzo, en nombre de Gabriel Moris, víctima del 11-M y perito del tribunal, la abogada Manuela Rubio pidió la reapertura del sumario basándose en declaraciones de los 'Tedax' y elementos como la fotografía aquí reproducida, que demuestra la recogida de unos restos que nunca llegaron al juez. Sin dar nombres, también pidió al juez Eloy Velasco que buscara al responsable de la desaparición de tantos vestigios.

Jueves, 9 de julio de 2009. Año XXI. Número:7.143 EDICIÓN: MADRID
ESPAÑA
11-M / Vuelta a los juzgados
La fiscal recurre la sentencia que liberó a 10 islamistas
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha propuesto a la del Tribunal Supremo recurrir la sentencia por la llamada 'operación Tigris', que se saldó con la absolución de 10 de los 14 acusados de ayudar a huir a algunos autores del 11-M, al entender que el tribunal no valoró toda la prueba expuesta en el juicio.
En un informe remitido a la Fiscalía del Supremo al que ha tenido acceso Efe, la fiscal de la Audiencia Nacional Dolores Delgado cree que cabe recurrir en casación esta sentencia de la Sección Segunda de lo Penal, notificada el 12 de mayo, porque no está suficientemente «motivada» y adolece, por tanto, de «fallo corto o incongruencia omisiva».

Según la fiscal, el tribunal, que motivó su decisión de absolver a la mayor parte de los acusados en la ilegalidad de la intervención de correos electrónicos, y que reprochó a Delgado no haber «aportado pruebas relevantes», sino «meras afirmaciones, no ha tenido en cuenta la calificación alternativa de colaboración con organización terrorista que propuso para los acusados Bilal el Siti, Mustafá Mohamed Abdeselam y Abdelmalik Abselam Amak.

En el domicilio de los tres se hallaron armas, municiones, pasamontañas, grilletes y una cinta magnetofónica en la que se escuchan frases como «Oriente y Occidente tienen que saber que somos terroristas y que damos miedo, y hay que hacerles cualquier cosa que asuste. El terrorismo es un deber en la religión de Dios».

Todos estos elementos, prosigue la fiscal, «permitían cuanto menos establecer una calificación de colaboración al concretarse en la ocultación de armas y la comunión con 'yihadistas'».

«Lejos siquiera de analizar ese material probatorio desde la perspectiva de la colaboración terrorista, la Sala se limita a afirmar en los hechos probados que: 'No consta que los referidos formaran parte de ninguna organización'» terrorista y «guarda absoluto silencio sobre la alternativa jurídica de colaboración», lamenta Delgado.







25 mayo 2009

Bermúdez cambió en el último momento la sentencia del 11-M


 




 

 
OPINION
EDITORIAL
Una sentencia con freno y marcha atrás

POR SI FALTARA alguna prueba de la trascendencia del informe Iglesias que mañana mismo aparecerá en las librerías, el vicedirector de EL MUNDO Casimiro García-Abadillo revela en el prólogo del libro que el juez Gómez Bermúdez estuvo a punto de proponer a sus compañeros una sentencia que hubiera sido muy acorde con las principales conclusiones de este químico: en los trenes no estalló Goma 2 ECO sino Titadyn y la Policía manipuló la investigación. Resulta que apenas una semana antes de la presentación pública de la sentencia, el a la vez presidente de la sala y ponente comunicó a un magistrado amigo suyo no sólo que quedarían absueltos los supuestos cerebros de la trama -como así ocurrió- sino que, además, Trashorras sólo sería condenado por tráfico de explosivos y habría deducción de testimonios contra mandos de los cuerpos de seguridad.
EL MUNDO conoció esta información y se comprometió a mantenerla en secreto hasta que se consumara, y así lo hizo. Ahora García-Abadillo ha reconstruido y corroborado los hechos con el interlocutor del juez. No hablamos, pues, a lomos de un mero rumor.
Es obvio que la absolución de Trashorras como autor de la masacre hubiera desmontado no sólo el tejado de la versión oficial, como pasó con los autores intelectuales, sino sus propios cimientos. Todo el edificio se hubiera desmoronado con estrépito y el comando de Leganés habría quedado flotando en el vacío, sin suministradores de explosivos conocidos. Si además uno o varios policías -el candidato más obvio era Sánchez Manzano- hubieran ido «caminito de Jerez» como el propio Bermúdez había pronosticado ante diversos testigos, el escándalo político habría sido mayúsculo y las circunstancias de la victoria del PSOE en el 2004 habría sido puesta en entredicho. ¿Por qué durante esa semana decisiva el juez Bermúdez primero echó el freno a esos afanes justicieros y luego dio marcha atrás en dos de sus tres propósitos? ¿Recibió presiones del Gobierno? ¿Tuvo en cuenta la precariedad de su recurrido puesto al frente de la Sala de lo Penal de la Audiencia? ¿Ponderó el efecto que una sentencia así habría tenido en la acogida al polémico libro de su esposa? La prueba de que, en todo caso, sus consideraciones fueron políticas está en el inaudito formato con que presentó la sentencia: enfatizando todo aquello que avalaba al Gobierno frente a las dudas y pesquisas de nuestro periódico y camuflando la propia absolución de los «cerebros».
Esta secuencia de acontecimientos adquiere ahora un gran relieve porque en definitiva viene a demostrar que Bermúdez, hombre sin duda perspicaz e inteligente, ya se dio cuenta de lo que Antonio Iglesias demuestra al repasar los análisis de los explosivos: que la química refutaba la versión de la «Goma 2 ECO y vale ya». Por eso se cubrió con la añagaza de que podía haber un segundo explosivo, fingiendo ignorar que en los trenes de lo que no había rastro era del primero.
Así las cosas, creemos que la Justicia debe darse una segunda oportunidad para averiguar lo que ocurrió el 11-M. Podría llegar a través de los flecos que aún investiga el juez Velasco, sucesor del nefasto Del Olmo -por ejemplo la detención en Marruecos del supuesto alquilador del piso de Leganés- pero nadie percibe el impulso suficiente en esa vía. Más factible sería que alguno de los condenados pidiera la revisión de la sentencia a partir de un hecho nuevo como el informe Iglesias o que las víctimas se querellaran contra el entonces jefe de los Tedax y otros policías. La memoria de los muertos y la dignidad de los vivos requieren que alguien levante en sede judicial el freno político que, según todos los indicios, Gómez Bermúdez aplicó sobre su inteligencia y su conciencia en octubre de 2007.


Lunes, 25 de mayo de 2009. Año XXI. Número: 7.098.
ESPAÑA
11-M, LA INVESTIGACIÓN / Nuevas revelaciones
Bermúdez cambió en el último momento la sentencia del 11-M
Una semana antes de notificarla dijo a un magistrado que sólo condenaría a Trashorras por tráfico de explosivos y que iba a deducir testimonio contra mandos policiales
Madrid
El revés que para la versión oficial del 11-M supuso la sentencia de la Audiencia Nacional estuvo a punto de resultar, en realidad, un cataclismo. Una semana antes de hacer público el fallo, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, rectificó dos elementos esenciales que hubieran hecho tambalear la versión presentada por la Fiscalía.
A finales de octubre de 2007, el presidente de la Sala de lo Penal transmitió confidencialmente a un magistrado tres aspectos clave del fallo referidos a la autoría intelectual, los explosivos y la posible responsabilidad penal de algunos funcionarios. Pero lo que salió adelante fue un plan B donde sólo sobrevivió la ausencia de autores intelectuales.
Por el contrario, un minero asturiano y su explosivo cargaron con los muertos del 11-M y ningún miembro de las Fuerzas de Seguridad tuvo que afrontar investigación alguna.
Las confidencias incumplidas del presidente del tribunal constan en Titadyn (La Esfera de los Libros), en el que el vicedirector de este diario, Casimiro García-Abadillo, prologa el macroinforme sobre los explosivos del 11-M elaborado por uno de los peritos que actuó para el tribunal, el químico Antonio Iglesias.
«Una semana antes de que se comunicara públicamente la sentencia, Gómez Bermúdez le transmitió confidencialmente a un magistrado tres conclusiones de la misma: 1. No se establecería la autoría intelectual del atentado, en contra de lo que sostenía la Fiscalía. 2. Habría deducciones de testimonio para algunos mandos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. 3. El minero Suárez Trashorras no sería condenado como responsable de los atentados, sino sólo por tráfico de explosivos».
«Esta información», prosigue, «se la hizo llegar al director de EL MUNDO una tercera persona, que nos pidió mantenerla en secreto hasta el día 31 de octubre. Así lo hicimos. Posteriormente yo mismo he tenido la ocasión de comprobar con la fuente que, en efecto, ésa era la intención del ponente a tan sólo una semana de hacer pública la sentencia».
Sin embargo, sólo uno de esos puntos, el de los autores intelectuales, sobrevivió a las intensas jornadas que precedieron a la presentación pública de la sentencia. Las otras dos no se cumplieron. Lo cierto es que si hubieran recibido la rúbrica del tribunal -completado por Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás-, el revolcón a la teoría mantenida por el Ministerio Público habría sido mayúsculo.
«Al menos dos de esas conclusiones (la segunda y la tercera), que hubiesen supuesto un varapalo fundamental para el escrito de conclusiones de la Fiscalía y que habrían puesto en tela de juicio la labor de investigación de destacados mandos policiales, tenían que ver con los explosivos».
«Si el explosivo utilizado por los terroristas no queda demostrado que fuera Goma 2 ECO, el papel de Suárez Trashorras quedaba reducido al de mero proveedor del mismo a la banda de El Chino. Eso habría permitido su condena por tráfico y no por asesinato múltiple».
En cuanto a las deducciones de testimonio, el propio desarrollo del juicio pareció hacerlas inevitables. Sin embargo, el tribunal hizo mutis por el Supremo y se las sacudió de encima alegando que antes de ponerse a ello hacía falta esperar a ver qué daba por probado el Alto Tribunal. El Supremo se pronunció, pero el tribunal de la Audiencia Nacional no volvió a hacerlo.
Las víctimas, decepcionadas, han recordado en muchas ocasiones que Gómez Bermúdez les había asegurado que algunos testigos irían «caminito de Jerez». Es decir, procesar a destacados mandos por delitos como falsedad en documento público, falso testimonio, ocultación o manipulación de pruebas, etcétera. «Yo mismo he oído al juez Gómez Bermúdez pronunciar esa frase y no me cabe ninguna duda de que ésa era su voluntad», añade García-Abadillo en Titadyn. La lista de nombres tenía claros candidatos: el ex jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano; la químico que hizo los primeros análisis; el coronel de la UCO Félix Hernando y el subordinado que era el contacto del confidente Zouhier; el jefe de la UCAO, Domingo Castaño, y el instructor de las diligencias policiales sobre el 11-M. Así lo reclamaban las acusaciones.
Pero hubo sentencia y no hubo nada. Emilio Suárez Trashorras y su explosivo asturiano se llevaron 40.000 años de prisión y ningún mando policial encontró su nombre en el fallo.
Entonces, ¿qué pasó? García-Abadillo ofrece dos explicaciones: la malévola y la probable. La primera sostiene «que el Gobierno, primer interesado en una sentencia que se pareciera lo más posible a las conclusiones de la Fiscalía, le ofreciera algo relacionado con su carrera profesional. ¿Tal vez el apoyo ante nuevos recursos para arrebatarle la presidencia de la Sala de lo Penal? ¿Quizás la presidencia de la Audiencia? No creo que Gómez Bermúdez se haya dejado comprar tan burdamente, a pesar de que su esposa, Elisa Beni, en su libro La soledad del juzgador, deja entrever diversas presiones y mensajes más o menos sugerentes».
Sin embargo, la respuesta más verosímil es otra. «El juez, probablemente, actuó a sabiendas de que su sentencia, tal y como la redactó, sería bien recibida por el Gobierno. Gómez Bermúdez parece que mantuvo contactos con Rubalcaba, pero que su relación con él no era fluida. Sin embargo, sí lo era con la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con la que mantuvo diversas conversaciones. Beni, en el libro ya mencionado, cita un encendido halago de Fernández de la Vega a su marido».
En cualquier caso, ambas interpretaciones se desarrollan en el mismo escenario. «Es duro ir contra las tesis que han justificado lo injustificable. Era, en efecto, muy duro cuestionar un relato de los hechos que ha sustentado la verdad oficial sobre el 11-M, y habría sido aún más duro sentar en el banquillo a algunos de los que hicieron posible una compleja operación de encubrimiento sobre lo ocurrido».
El presidente del tribunal no sólo reculó en dos encrucijadas de la sentencia, sino que aprovechó la inercia de su presentación televisada para arremeter contra algunas de las informaciones publicadas en este diario. «Si la sentencia fue un jarro de agua fría para los que esperábamos un veredicto más acorde con el desarrollo de la vista oral, la presentación que hizo el propio Gómez Bermúdez de la misma fue una agresión injustificada y sin precedentes a un medio de comunicación (EL MUNDO), justo el que más había defendido la actuación del magistrado frente a los ataques de los que le veían demasiado remiso a aceptar el relato y las teorías creativas de la Fiscalía».
Esa inaudita presentación fue, además, cosecha exclusiva del propio Bermúdez: «El escrito que leyó el ponente ante los periodistas, en el que se daba una visión subjetiva y sesgada del fallo del tribunal, ni siquiera fue consensuado con los otros dos miembros de la Sala. Con posterioridad tuve la oportunidad de preguntarle a Alfonso Guevara si Gómez Bermúdez les había enseñado a él y a Fernando García Nicolás el escrito que leyó ante los medios. 'No. Para mí fue una sorpresa. Nos dijo que iba a leer unas conclusiones, pero no nos enseñó el escrito'».
Un magistrado que conoce bien al presidente de la Sala de lo Penal interpreta así lo ocurrido: «'Lo que hizo con su incomprensible presentación pública fue buscar el apoyo de los medios que él sabía que iban a aplaudir las críticas implícitas a EL MUNDO para que no le machacaran a él por una sentencia incómoda para las tesis oficiales. De alguna forma, utilizó a EL MUNDO como parapeto frente a esas críticas'».
Contando con el margen de discrecionalidad que proporciona el derecho, otra persona que lo conoce bien considera que el magistrado actuó «teniendo en cuenta sus intereses». «Es decir, no creo que hiciera nada que él creyera contrario a sus convicciones, pero pensó en la repercusión de la sentencia y actuó en consecuencia», añade.
El caso es que el resultado de lo sucedido en aquel final de octubre fue que «el hombre que había despertado las mayores expectativas respecto al conocimiento de la verdad sobre el 11-M no sólo avaló una sentencia que traicionaba su propio criterio (expresado, como ya se ha dicho, días antes de manera confidencial), sino que utilizaba el día de su presentación para atacar al medio que más había trabajado para aportar nuevos datos a la investigación».
Con ser llamativo, la repercusión sobre el trabajo de este periódico no era lo más relevante. «Con su cambio de posición, Gómez Bermúdez no sólo traicionó a los que esperábamos una actitud más valiente: ha dejado a las víctimas sin amparo en su justo deseo de conocer la verdad y, sobre todo, se ha traicionado a sí mismo».
Es ahí donde adquiere su sentido la decisión del perito Antonio Iglesias de revisar todos los datos y análisis reunidos en los tres meses y medio de macropericial. «Abre una nueva esperanza para conocer la verdad. Utilizo las propias palabras de Gómez Bermúdez recogidas en una reveladora entrevista que le hizo Esther Esteban en octubre de 2006: 'Todavía hay algún asunto del GAL coleando. Y lo mismo ocurrirá con el 11-M. Siempre que aparezca un hecho nuevo, con independencia de que aparezca antes, durante o después del juicio, se podrá abrir una nueva investigación. Ése es el sistema procesal español. Estoy seguro de que se descubrirá la verdad, se tarden más o menos años'. Que así sea».
Búsqueda genuina de la verdad
El malabarismo final con el quita y pon de la sentencia llegó tras 57 jornadas de juicio que merecieron el elogios unánimes para el presidente. «Gómez Bermúdez actuó desde el principio como un auténtico director de orquesta», afirma García-Abadillo en 'Titadyn'. «Dio muestras de conocerse el sumario mejor que nadie. Manejó con autoridad los interrogatorios. Cortó a la fiscal Sánchez cuando creyó que se estaba sobrepasando, generando momentos de gran tensión en la sala, siempre atestada de gente».
Al menos en esa fase de juicio oral -antes de ponerse a rumiar todas las teclas de la sentencia y lo que desataría cada una de ellas-, la intención parecía encomiable. «Creo honestamente que Gómez Bermúdez llevó a cabo una labor difícil de superar durante la vista oral. No es nada fácil mantenerse siempre atento a todo durante muchas horas y días seguidos, sin perder la calma, sabiendo mantenerse siempre en su sitio, sin abusos, sin perder la compostura. Y creo que su forma de dirigir la vista oral implicaba un deseo genuino de saber la verdad, dentro de los límites lógicos en los que se podía mover y que venían marcados por un sumario lleno de lagunas».
Todo ello, además, en unas circunstancias que nunca se habían producido. Fue un juicio televisado durante el que Gómez Bermúdez estuvo abierto a hablar con todos los medios, incluidos los que poco antes habían arremetido contra él por sugerir que podía haber una sentencia «abierta». «Estábamos ante un comportamiento insólito. Ciertamente, con habilidad y saber hacer, Gómez Bermúdez se convirtió en una estrella mucho más luminosa que el hasta entonces único astro de nuestro universo judicial, Baltasar Garzón».
Un cargo tambaleante
Gómez Bermúdez llegó al primer día de juicio del 11-M con su cargo «en precario», como recuerda García-Abadillo. Sobre su nombramiento como presidente de la Sala de lo Penal pendía la amenaza de una nueva anulación -para entonces ya llevaba dos-, que sin bien no hubiera afectado al juicio sí hubiera creado una situación delicada. De hecho, Gómez Bermúdez presidió el tribunal del 11-M sencillamente porque él mismo, como presidente de la Sala, quiso hacerlo, y no porque le correspondiera.
El libro de su esposa recoge una protesta al respecto. «¿Y no se podrá, alguna vez, trabajar rodeado de la serenidad necesaria? ¿No será posible...?», dijo cuando supo en mayo de 2007, en pleno juicio, que el fiscal apoyaba la anulación de su nombramiento.
La primera anulación fue consecuencia del recurso de otro candidato de la Audiencia, el magistrado José Ricardo de Prada. La segunda se debió a un recurso presentado por su también compañero de sede judicial Baltasar Garzón, que aspiraba al puesto. El tercer nombramiento volvió a ser recurrido por De Prada por dos vías, una de las cuales contó con el apoyo fiscal. El ciclo de nombramiento-recurso sólo se cerró en enero de 2008, cuando ya se había dictado la sentencia del 11-M.


Lunes, 25 de mayo de 2009. Año XXI. Número: 7.098.
ESPAÑA
11-M, LA INVESTIGACIÓN / Nuevas revelaciones



Bofetada a jueces y víctimas
El libro de la esposa de Bermúdez recibió reproches unánimes
Madrid
Para asombro de todos, tres semanas después de la sentencia sobre la masacre vio la luz un libro sobre el juicio escrito por la propia esposa del presidente, Elisa Beni. La soledad del juzgador (Temas de Hoy) no recibió ningún elogio y sí un aluvión de críticas del mundo judicial y de las propias víctimas.
La respuesta más dura al presidente del tribunal llegó de quien durante todo el juicio estuvo sentado a su diestra. El magistrado Alfonso Guevara consideró que Gómez Bermúdez había actuado con «deslealtad como amigo, como compañero y como presidente» y calificó de «lacerantes» algunos comentarios del libro, de cuya preparación no había tenido noticia. No era el único magistrado que salía perdiendo en comparación con la más acertada actuación del esposo de la autora. La lista de damnificados incluía igualmente a Juan del Olmo, instructor del 11-M, y Baltasar Garzón, rival de Bermúdez a la Presidencia de la Sala.
Sólo dos de los 18 compañeros de Gómez Bermúdez en la Sala de lo Penal aceptaron la invitación del presidente para asistir a la presentación del libro, celebrada en un ambiente de funeral. Unos días después, en una reunión del Pleno, los magistrados de la Audiencia Nacional también mostraron su disconformidad con la obra. De acuerdo con fuentes judiciales, el propio presidente de la Audiencia, Carlos Dívar, lamentó el daño que la obra podía hacer a la imagen del tribunal.
A todo ello se sumó la protesta de las víctimas, encabezada por Pilar Manjón, que amenazó con una denuncia contra Bermúdez. También el CGPJ llegó a estudiar si el contenido del libro suponía que el presidente del tribunal había cometido alguna irregularidad.
La última mala noticia sobre el libro llegó el pasado febrero. Un juzgado de Madrid condenó a Beni por intromisión en el derecho al honor de un abogado del 11-M y ordenó rectificar dos capítulos de la obra. Anteriormente, la publicación ya le había costado a Beni su despido como jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Domingo, 24 de mayo de 2009.
ESPAÑA

EL MARTES SE PUBLICA EL LIBRO CON LAS CONCLUSIONES DEL QUÍMICO ANTONIO IGLESIAS
El informe que debería reabrir el caso del 11-M

POR CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO
Conocí a Antonio Iglesias (Madrid, 1940) en la primavera de 2007, cuando el autor del informe que tienen en sus manos ya había concluido su trabajo como perito para el tribunal que juzgó el atentado terrorista del 11-M. Desde el primer momento me llamó la atención su manera pausada de hablar, su precisión en el lenguaje y, sobre todo, su prudencia a la hora de emitir juicios de valor. [...] Un año después de que se emitiera la sentencia, en el otoño de 2008, durante el curso de un almuerzo, Iglesias me comentó que estaba a punto de concluir un trabajo al que había dedicado casi un año y que suponía una revisión del informe que en su día se presentó ante el tribunal.
Las andanzas del ex jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano dejaron muchas abolladuras en el sumario del 11-M y condenaron al tribunal a lo inevitable: ordenar una nueva pericial. Las cosas no mejoraron. Los cuatro expertos oficiales se mostraron más dispuestos a proteger la versión oficial que a asumir con asepsia científica los sorprendentes datos que iban surgiendo. Lo sucedido levantó tantas suspicacias entre los cuatro peritos independientes que uno de ellos, Antonio Iglesias, decidió repasar con sosiego todo el material llegado a la pericia y volcarlo en un nuevo macroinforme. Ese trabajo ve este martes la luz en 'Titadyn' (La Esfera de los Libros), que se abre con un extenso prólogo en el que el vicedirector de EL MUNDO, Casimiro García-Abadillo, reconstruye el increíble itinerario político-científico-penal de la investigación ligada a los explosivos. Éste es un extracto de esas páginas.
No hay nada más obstinado que un hombre de ciencia. Iglesias había revisado una por una todas las pruebas que se llevaron a cabo en el laboratorio de la Policía Científica durante los más de cien días que duró la pericia ordenada por el tribunal.
Cuando le pregunté sobre los motivos que le habían llevado a indagar de nuevo en aquel arduo trabajo me contestó sin dudarlo: «Me gusta hacer las cosas con lógica, precisión y sosiego. La cantidad de irregularidades que se produjeron durante la realización de la prueba, así como las dificultades que tuvimos para exponer nuestro criterio durante la vista oral, me llevaron a ponerme manos a la obra. Era una obligación moral conmigo mismo, con la profesión química y, sobre todo, con las víctimas».
DOS NUEVAS CLAVES
[...] Posteriormente entraremos en profundidad en cada uno de los aspectos de esta investigación, pero como adelanto de lo que contiene este estudio científico, al que llamaremos Informe Iglesias, y que ha sido visado por el Colegio Oficial de Químicos de Madrid, resaltaré dos de sus más esclarecedoras conclusiones. La primera, que es «altamente probable» que al menos en el foco número 3 de la estación de El Pozo estallara Titadyn. En ningún caso en ese foco estalló Goma 2 ECO. La segunda, que las muestras M-2 (resto de explosivo hallado en la furgoneta Renault Kangoo) y M-3 (la muestra patrón de dinamita Goma 2 ECO utilizada para cotejo con la anterior) «provienen del mismo cartucho».
La primera de estas conclusiones (el «altamente probable», para un científico, significa estar en el umbral de la certeza absoluta) es de por sí lo suficientemente trascendental como para replantearse de forma completa el relato oficial de los hechos. [...]
La segunda de las conclusiones antes apuntada arroja luz sobre una sospecha latente durante todo el proceso: la comisaría de los Tedax, al mando de Juan Jesús Sánchez Manzano, pudo manipular las pruebas para orientar la investigación hacia un único explosivo y, por tanto, hacia una autoría concreta. [...]

MANZANO METE LA PATA
El asunto de los explosivos no habría despertado ninguna polémica si no hubiera sido por la torpeza del propio Sánchez Manzano. Efectivamente, el comisario jefe de los Tedax, en su comparecencia ante la Comisión de Investigación del 11-M, que tuvo lugar el 7 de julio de 2004, respondió: «He dicho que los restos de los focos de las explosiones llegan a la unidad a las 12.30; se inicia su análisis y se obtienen los primeros resultados en torno a las 14.00 horas [del 11 de marzo]. En algunos casos (en concreto en ocho de los 10 focos), no en todos, cuando se hace el análisis de los restos del foco de la explosión logramos encontrar restos de nitroglicerina, y la nitroglicerina es el componente de todas las dinamitas». [...]
Sin embargo, dos años más tarde, en julio de 2006, fue precisamente un miembro de los Tedax quien me llamó la atención sobre un detalle al que nadie había prestado atención:
[...] -¿Qué fue lo que estalló en los trenes?- volvió a la carga.
  • Goma 2 ECO, el explosivo que les vendió Suárez Trashorras -contesté con la misma seguridad que si me hubiese preguntado que si tras la noche viene el día.
  • Ah, o sea, que Goma 2 ECO. Pues mira en los informes de la Policía que están incorporados al sumario a ver si te aparece la nitroglicerina como un compuesto de la Goma 2 ECO. Si es así te invito a lo que quieras.- Y colgó.
Con la excitación propia de quien está a punto de descubrir un dato que podía dar un vuelco a la investigación me puse a revisar toda la documentación [...] En ninguno de los informes remitidos al juez instructor en el sumario 20/2004 se mencionada la nitroglicerina como compuesto de la Goma 2 ECO.
[...] El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, mantuvo por aquellos días varias conversaciones con el director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, en las que intentó excusar al jefe de los Tedax, al que definió como «un buen profesional al que no nombramos nosotros, sino el PP». «Fue una confusión -argumentó el ministro-. Mira, yo que soy químico te puedo decir que es fácil confundirse, sobre todo con un compuesto que forma parte de las dinamitas. No le deis más vueltas».
[...] Sánchez Manzano acudió a declarar ante Del Olmo. ¿Qué le dijo nuestro comisario jefe al juez? [...] Por un lado, Manzano dice que confundió dinamita con nitroglicerina y, por otro, afirma que al comparecer en la Comisión del 11-M no se refirió a dicho atentado, sino a «cualquier atentado». [...]
Mi fuente, un Tedax de gran experiencia, había logrado su objetivo. No sólo nos había puesto sobre una pista que hacía tambalearse lo que hasta esa fecha era una verdad incontestable (que los terroristas habían utilizado Goma 2 ECO), sino que nos orientó hacia las inauditas circunstancias en las que se había producido la investigación sobre un elemento fundamental: el arma del delito.
LA TUMBA DE ACEBES
El 11 de marzo, el entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, convocó en la sede del Ministerio una reunión de toda la cúpula policial antiterrorista [...] Se debatió en profundidad sobre la posible autoría del atentado. Los máximos responsables de los cuerpos de seguridad tenían muchas dudas. [...]
Sin embargo, poco antes de que concluyera la reunión, sobre las dos de la tarde, Díaz Pintado recibió una llamada del comisario de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro Jaén, en la que éste le informó de que, según los Tedax, el tipo de explosivo utilizado por los terroristas era «Titadyn con cordón detonante». Decir Titadyn era como afirmar que la autoría era de ETA. [...]
Ese dato fue también el que llevó a Ángel Acebes a apuntar sin duda como responsable a ETA en una rueda de prensa que se celebró sobre las tres de la tarde del 11 de marzo.
[...] A las cinco de la tarde, antes de dar comienzo una nueva reunión de los mandos policiales en el despacho de Díaz de Mera, Santiago Cuadro le dijo a Díaz Pintado que el explosivo utilizado era una dinamita, no Titadyn. El subdirector operativo de la Policía montó en cólera, porque esa información era justo lo contrario de lo que le había dicho unas horas antes. [...] Lo más increíble de todo es que quien le había dado esa información a Cuadro Jaén no era otro que Sánchez Manzano, el mismo que le había transmitido, según Díaz Pintado, que el explosivo era «Titadyn con cordón detonante» justo tres horas antes.
EMBARGO INFORMATIVO
A las cinco de la tarde, Sánchez Manzano remitió al laboratorio de la Policía Científica tres muestras para analizar: la M-1 (el polvo de extintor); la M-2 (el resto de explosivo hallado en la Kangoo) y la M-3 (una supuesta muestra patrón de Goma 2 ECO). Según la propia versión de Manzano ante el juez instructor y ante el tribunal, con los primeros análisis, los que se hicieron en el laboratorio de los Tedax entre el mediodía y las dos de la tarde, no se había podido determinar el tipo de dinamita. [...]
Los técnicos de la Policía Científica no concluyeron sus análisis sobre las tres muestras hasta las siete de la tarde. De forma inaudita, el comisario jefe de la Policía Científica, Carlos Corrales, que tuvo los resultados en sus manos desde las siete de la tarde, no permitió que se remitieran al ministro hasta las diez de la noche. Es decir, durante tres horas Corrales supo que el explosivo de la Kangoo era Goma 2 ECO (con el añadido de la metenamina) y no permitió que la información siguiera los cauces reglamentarios.
A las ocho y cuarto de la tarde Acebes dio una nueva rueda de prensa en la que informó sobre el hallazgo de la Renault Kangoo y en la que volvió a insistir en que, según la Policía, el explosivo utilizado por los terroristas era el «habitualmente usado por ETA». ¿Informó Corrales a alguien del resultado de los análisis de los explosivos entre las siete y las diez? Desde luego, a Acebes parece que no.
El caso es que no fue hasta las diez de la noche, hora a la que Corrales autorizó que el resultado de los análisis de la Policía Científica se transmitiera al Ministerio del Interior, cuando se descartó definitivamente el Titadyn y se dio por hecho que el explosivo utilizado había sido Goma 2 ECO: La tesis de la autoría de ETA, mantenida por el Gobierno, comenzaba a desinflarse.
¿Chapuza u ocultación de pruebas?
El comisario Sánchez Manzano hizo los primeros análisis del 11-M y acabó destituido
Mi fuente en los Tedax nos había situado sobre una pista de mucho recorrido. De repente, los explosivos se convirtieron en el aspecto más interesante de la investigación periodística sobre el atentado. [...]
Sánchez Manzano había remitido dos informes sobre explosivos al juez Del Olmo. El primero, con fecha 12 de marzo, incluía los análisis de la Policía Científica correspondientes a la M-1, la M-2, la M-3 y la M-4. Como recordarán, en la madrugada del día 12 de marzo se había desactivado la mochila de Vallecas, cuyo contenido también examinaron los peritos de la Policía Científica (esa muestra es la M-4). Los componentes eran los de la Goma 2 ECO, pero sin metenamina, claro. Y así lo hicieron constar los peritos de la Policía Científica en su informe. Uno de los peritos que participó en dichos análisis me confesó posteriormente: «El explosivo de la Kangoo, de la muestra patrón y el de la mochila de Vallecas eran diferentes. Saltaba a la vista».
Para que todo cuadrase, en el informe que remitió al juez, Sánchez Manzano introdujo el componente metenamina también en el explosivo de la bolsa de Vallecas. De esa forma llevó al juez Del Olmo a cometer un error de bulto. Sin embargo, Sánchez Manzano no se molestó en sacarle de su error. Al fin y al cabo, debió de pensar, ¿quién se iba a poner a investigar cuáles eran los componentes de la Goma 2 ECO?
PILLADO
El malentendido no se corrigió hasta el mes de abril del año siguiente. Y fue por casualidad. [La juez Teresa Palacios] remitió al juez Del Olmo un escrito en el que, a petición de la Guardia Civil, le solicitaba que indicara «si en todas las muestras obtenidas [...] se ha localizado la sustancia conocida como metenamina». Esta pregunta, realizada por los expertos de la Guardia Civil, era un aldabonazo a la credibilidad del comisario jefe de los Tedax [...].
La contestación que dio Sánchez Manzano al juez [...] nos hizo comprobar, una vez más, la inagotable capacidad creativa del jefe de los Tedax. Sánchez Manzano atribuyó a «un error de transcripción» la mención de la metenamina como componente del explosivo recuperado en la comisaría de Puente de Vallecas. Respecto a la presencia de la misma sustancia entre los restos del papel parafinado de la Kangoo y en la muestra patrón de Goma 2 ECO, la justificación que dio fue la «contaminación».
NADA EN LOS FOCOS
Con ser escandalosa la manipulación de los informes y las justificaciones ideadas por el jefe de los Tedax, mi fuente insistía una y otra vez en otra cuestión: «la clave de la investigación está en el análisis de los focos de las explosiones», me advirtió [...].
Lo que descubrimos en ambos informes es que del análisis de los restos de 10 de los focos la perito químico de los Tedax sólo pudo determinar la existencia de «componentes de la dinamita», pero en los mismos no se mencionaba ninguno de ellos. [...] Insisto una vez más: el Titadyn y la Goma 2 ECO son dinamitas. ¿Cómo el jefe de los Tedax adivinó que se trataba de Goma 2 ECO? [...] Cuando lo hicimos público en EL MUNDO, nadie, ni químicos ni expertos en explosivos ni, por supuesto, nuestras fuentes en los Tedax, dieron crédito a esa afirmación imposible. No se puede afirmar que hay una sustancia sin conocer los componentes de la misma. Es así de sencillo. La lógica, a veces, es más útil que la verborrea pseudocientífica [...].
Mi amigo el Tedax, que utilizaba como correo un nombre que tiene que ver mucho con la investigación, pero que por razones obvias no puedo desvelar, dio un paso más y me sugirió por correo electrónico: «¿No os habéis preguntado por qué los análisis de los focos se hicieron en el laboratorio de los Tedax y no en el de la Policía Científica?». A veces me ponía furioso, porque yo estaba seguro de que él ya sabía las respuestas a sus preguntas. Sí, realmente era extraño.
[...] Les añadiré que el único laboratorio homologado oficialmente para realizar los análisis de los explosivos es el de la Policía Científica, no el de los Tedax.
[...] ¿Por qué Sánchez Manzano se guardó los restos de explosivo hallados en los focos de los trenes?
Durante su declaración ante el tribunal, que se produjo el 14 de marzo de 2007, [...] volvió a sorprender a la concurrencia con una nueva teoría: el laboratorio de los Tedax examinaba en exclusiva los «restos no pesables», mientras que el laboratorio de la Policía Científica se encargaba de analizar los «restos pesables». [...] Cuando compareció ante el tribunal el perito de la Policía Científica Manuel Escribano (que analizó las muestras el día 11 de marzo) y le preguntaron si se habían realizado análisis de restos de explosiones en su laboratorio, respondió que el 83% de los que él personalmente había llevado a cabo en más de 30 años de servicio se correspondían precisamente con lo que Sánchez Manzano llamaba restos no pesables. [...]
AHORA SÍ
Sin embargo, quedaba aún una duda ¿Se hizo algún informe por escrito? ¿Realmente no se pudo determinar ningún componente? La perito [...] dio otra gran sorpresa durante su declaración. [...] Ese día alguna luz le alumbró la mente porque, para asombro de todo el mundo, contestó: «Nitroglicol y nitrato amónico». Increíble. Tres años después del atentado, la perito de los Tedax confesaba que ella en sus análisis detectó esas sustancias que, como ustedes ya se imaginan, son tan componentes de la Goma 2 ECO como del Titadyn. [...]
LA CAÍDA
No sabemos cómo se debió de sentir Sánchez Manzano, después de haber asegurado por activa y por pasiva que era imposible saber qué componentes había en el explosivo [...]. Las informaciones que publicó EL MUNDO a partir de julio de 2006 y la consiguiente presión de todos los sindicatos policiales sin excepción, llevaron al comisario jefe de Información, Miguel Valverde, a destituirle de su cargo en diciembre de ese mismo año. Es decir, un par de meses antes de que comenzara la vista oral. Interior no se quería pillar los dedos con un tipo tan imaginativo como Sánchez Manzano.
Garzón señala a ETA y 'despista' a Del Olmo
Según una fuente de toda solvencia, el mismísimo juez Garzón estaba seguro de esa misma tesis [de que había sido ETA] hasta bien entrada la tarde del día 11. Por la mañana, según declaró ante la comisión de investigación parlamentaria, cuando se encontraba en la estación de Atocha, un oficial de los Tedax le dijo que el explosivo utilizado había sido Titadyn. A las 16.45 horas de ese mismo día, Garzón llamó por teléfono a Juan del Olmo, que ya se había hecho cargo de la investigación. Del Olmo se encontraba en esos momentos en uno de los pabellones de Ifema que fue utilizado para depositar los cadáveres. Garzón le aseguró al juez instructor que la autora de la matanza era ETA. Conociendo los contactos de Garzón con la Policía, esa afirmación era casi como una garantía de veracidad.
El mismo explosivo
Las páginas de 'Titadyn' recogen los análisis más relevantes de la pericial. La imagen de la izquierda ofrece el cromatograma de la muestra patrón de Titadyn, incautada a ETA dos semanas antes del 11-M. La de la derecha responde al mismo análisis de la muestra más importante de los focos, un polvo de extintor encontrado en El Pozo designado como M-1. De acuerdo con la opinión de los peritos independientes, la enorme similitud entre los elementos detectados -nitroglicol (EGDN), nitroglicerina (NG), dinotrotolueno (DNT) y ftalatos- apunta que estalló Titadyn, y no Goma 2 ECO, que carece de dos de esos elementos (nitroglicerina y DNT).